Uno de los valores principales sobre los que empecé Honesting, era el de tratar por igual a los clientes. Ofrecer las mejores condiciones posibles sin favoritismos.

En el sector del hosting y el desarrollo web es habitual encontrarse con empresas que ni siquiera tienen unos planes con características definidas, sino que los hacen a medida del cliente y ajustan el precio según quién sea. Es una forma de trabajar con la que no me siento cómodo.

Por eso, de forma constante reviso las políticas de funcionamiento, las reglas sobre las que se basa la prestación de servicios de Honesting y trato de hacer mejoras y ajustes para que sea mejor para todos los usuarios.

Aunque de entrada parece que todo el mundo está a favor de la igualdad ¿quién diría lo contrario? lo cierto es que a diario me encuentro con personas y organizaciones que piden excepciones. Frases como:

  • Claro, lo entiendo, pero a mi podrás arreglármelo ¿no?
  • Es que nosotros trabajamos así, tendrás que hacer algo.
  • ¿No podrías darme esto sólo unas horas?
  • Vale, bien, lo entiendo, pásate y lo hablamos.

En éste grupo hay de todo: particulares, pequeñas y grandes empresas, organismos públicos y casi lo que más, ayuntamientos, cada uno con su forma de trabajar. No conseguir a uno de estos clientes es duro, sobretodo cuando ves que la norma es la del amigueteo.

A la hora de la verdad, a todos nos gusta que nos traten de forma especial. Gestionar una empresa que presta un servicio tan complejo como el hosting es un reto constante en la búsqueda del equilibrio entre la parte técnica, comercial y de atención al cliente.

La guerra de los precios

En el momento en el que las grandes operadoras de telecomunicaciones empezaron a ver el hosting como otra posible fuente de ingresos y empezaron a comprar empresas, el mercado y los precios pasaron a ser el mismo circo que todos conocemos de las telecomunicaciones: promociones por tiempo limitado, descuentos y ofertas que sólo son válidas para hoy (¡qué casualidad!), dominios gratis el primer año pero que tienes que renovarlo como mínimo dos años y entonces te lo cobran todo…

Me gustaría decir que eso no funcionó, pero sí lo hizo. Ahora mismo más de la mitad de las webs alojadas en España lo están en alguna empresa de telecomunicaciones tradicional. Son datos míos y muy aproximados, ya que es casi imposible estar al día de qué empresa pertenece a quién. Diferentes marcas para el mismo servicio con el fin de crear la ilusión de que hay mucha oferta, que todo es barato y confuso, para que al final terminemos pagando más.

En Honesting me gustaba publicar el precio final por año. Sin líos. Eso es lo que pagarías por alojar tu web, email y sistemas en un servidor durante un año. Pero la norma del sector cambió, ya no se publicaba el precio anual, sino que se partía en mensual o bien era un precio durante unos días y luego cambiaba. O un precio los 6 primeros meses y luego era otro. Recibía consultas constantes preguntando ¿el precio es mensual? ¿el plan Base cuesta 35€ al mes? ¡qué caro!

Y esa es la razón por la que ahora el precio aparece en la sección de Hosting mensual. Luego, durante el proceso de compra ya aparece el precio final y anual: 35€ por año.

También he preferido mantener el precio de los planes e ir aumentando las prestaciones de los mismos. El factor que más a cambiado a lo largo de los años ha sido el espacio en disco. En el 2002 si no recuerdo mal eran 300MB y ahora estamos en 4096MB (4G). Mismo precio, muchos más espacio. Ya me gustaría que sucediera igual con el resto de suministros de oficina: agua, luz, impuestos, etc.

¿Qué hacemos con los usuarios que tienen muchos planes en Honesting?

Teniendo en cuenta todo lo expuesto hasta ahora, surgía un problema con aquellos profesionales que estando satisfechos con el servicio, alojaban varias cuentas, propias o de clientes. ¿Cómo agradecerles la confianza sin crear una desigualdad en la base de usuarios? Las soluciones que se suelen hacer tradicionalmente son:

  • Descuentos por volumen: si tienes tantos planes de hosting, tienes un descuento de %.
  • Regalos promocionales: si llegas a X cuentas recibes una tablet gratis.
  • Descuentos por ventas: mientras más compras, más te descuento.

Me parecía complicar la gestión demasiado y que crearía una escala de clientes: los buenos, los mejores, etc. No mantenía el principio de igualdad así que ¿qué se podía hacer?

Tras varias pruebas, llegamos a la solución simple y que trata a todos los usuarios de Honesting por igual: multiplicamos x2 el espacio en disco de los planes de aquellos usuarios que tengan más de 9 planes activos en su cuenta (a los que pasamos a llamar Distribuidores).

  • Los Distribuidores, cuentan con un incentivo por elegir Honesting como su proveedor. Además, ofrecen a sus clientes unos planes con un espacio en disco grande y que no podrían disfrutar si contrataran directamente.
  • Los clientes que eligen trabajar con Distribuidores, pueden contactar con la ayuda de Honesting además de con la de su distribuidor.
  • El resto de clientes, mantienen sus condiciones y pueden pasar a ser Distribuidores automáticamente cuando aumenten el número de cuentas activas.

Desde hace una semana, estoy experimentando con planes de hosting con mucha más capacidad. El espacio en disco del plan Base se ha multiplicado por 12,5 veces quedando en 50GB, el PRO queda en 100GB y el Empresa se ofrecería ilimitado siempre que cumpliera unas condiciones de uso razonable (que no se use para otros fines que no sean ficheros de la web o emails).

De aplicarse finalmente estos cambios, tendríamos unos planes de hosting muy generosos que dejarían atrás a muchas ofertas de otros proveedores pero que dejarían sin sentido los planes para distribuidores ¿ofrecer ilimitado x 2?

Conclusiones

Me gustaría conocer tu opinión sobre los temas tratados en éste artículo ¿qué te parece la solución de los planes de distribuidor? ¿lo harías de otra forma? ¿qué opinas de las promociones y descuentos válidos por unas horas? puedes contar tu experiencia con otros proveedores o dejar cualquier sugerencia.