A la hora de buscar un proveedor para que nos haga una página web de nuestro nuevo proyecto o bien para actualizar nuestra web, son muchas las dudas que surgen. Con el fin de aclarar las más comunes, hemos creado este listado de preguntas frecuentes en el desarrollo de una web.

¿Quién puede hacerme una página web?

Hoy en día parece que es el servicio comodín que ofrece casi cualquier centro que tenga algún servicio de diseño. Hay papelerías que ofrecen diseño web, imprentas y cualquier tienda de informática.
También abundan las soluciones de «háztelo tu mismo». Aunque todas estas opciones pueden funcionar, desde luego no serán la más óptima.

Igual que cuando tienes un dolor concreto, visitas a un médico especialista, piensa ¿qué me duele? ¿qué tipo de web quiero tener? ¿cuál es el objetivo principal de la web? nuestras preguntas para hacer un presupuesto pueden ayudarte en esta primera etapa de planteamiento del proyecto.

 

¿Busco un diseñador, un programador o un informático?

Desde sus inicios, se ha utilizado la expresión de «diseño web» para referirse al concepto abstracto de crear una web, pero hoy en día una web puede ser mucho más que un simple diseño. Se le exige utilidad, rapidez y seguridad.

Es por eso que desde Honesting preferimos el concepto de «desarrollo web» ya que una web tiene múltiples fases, desde el diseño inicial, hasta la implementación, mejora y optimización.

 

¿Cuánto me va a costar?

Ésta es quizás la pregunta número uno, la más frecuente y la de más difícil respuesta. ¿Cuánto cuesta un coche? pues depende. Una web cuesta tanto como quieras gastarte. Si eliges por hacerla tu mismo, sólo necesitas registrar un dominio y un plan de hosting y dedicarle tiempo, mucho tiempo.

Si eliges que te la haga un profesional (lo más sensato), una buena forma de hacerte una idea del coste que tendría es hacerte un listado con los requisitos mínimos que quieres que tenga esa web. Con esa lista, pide un presupuesto.

 

¿Qué otros costes supone tener una web?

Una buena página web es un organismo vivo, que interactua con los visitantes, sus programas y los del servidor. Por lo tanto, requiere de un mantenimiento para que todos los componentes funcionen correctamente.

En el momento de solicitar un presupuesto, pide que se te detallen estos costes que en algunos casos se suelen ocultar.

 

¿Realmente vale la pena tanta inversión y esfuerzos?

Hay negocios que no tienen web y no pasa nada. El gastado dicho de que «si no estás en Internet no existes» es una tontería. Hay talleres de barrio que no han tenido ni siquiera Internet y siguen funcionando. Bares que no ofrecen wifi o peluquerías que con su página de facebook son felices.

Hay negocios que no dependen de Internet para funcionar pero que si eligen ignorarlo, lo tendrán cada vez más difícil. Sobretodo porque la competencia ya lo está usando. No es una opción.

¿Qué prefieres un taller donde tengas que llamar y esperar a que te atienda el operario de turno para reservar hora o uno donde puedas reservar desde la web? ¿Uno que te aviso por SMS cuando hayan terminado o uno donde tengas que llamar cada tarde en horario de oficina para ver si ya está?
¿Una peluquería con una página de Facebook donde habla de la última noticia de moda sobre un método de adelgazamiento revolucionario o una peluquería con una web con una galería fotografías reales de sus propios cortes y recogidos?

 

¿Cómo empiezo?

Crear una web puede parecer una tarea muy complicada y estresante. No hay de qué preocuparse, empieza por el principio y pide un presupuesto web.