La crisis nos está dejando muchas lecciones que aprender. Algunas nuevas, y otras viejas historias olvidadas en la gestión empresarial, por ejemplo el ya clásico de hacer copias de seguridad que todos sabemos y pocos hacen. Tareas repetitivas que se puede automatizar, pero que en mayor o menor grado siempre requieren de supervisión y atención humana.

No son divertidas, ni sexys ni cools, y por eso nadie se acuerda del paragüas hasta que truena. Sirva este post de advertencia para perezosos.

  • Ejemplo, la trabajadora en baja por depresión: hace unas semanas, nos pasó un caso donde la persona encargada de la gestión del dominio y el hosting, estaba tratando de negar el acceso a la empresa en cuestión. Cambiaba contraseñas casi a diario, y en general molestaba enviando emails amenazantes sobre los derechos que pensaba había adquirido por registrar el dominio a nombre de la empresa donde estaba trabajando. Si la persona que gestiona las contrataciones se toma una baja o despido ¡cambia todas las contraseñas antes! Crea también un documento donde definas qué personas tienen acceso a determinados datos, con varios niveles de responsabilidad. En el futuro te evitará muchos problemas, y si eres una sociedad SL, SLU o SA ¡no es opcional! es obligatorio para el cumplimiento de la ley de protección de datos.
  • Ejemplo, el informático desaparecido: la crisis aprieta en todos los sectores, entiendo que haya empresas que busquen la mejor opción en el mercado. Pero contratar al amigo de tu vecino que hace webs no tendría que ser una opción en el entorno empresarial. Nada evita que de un día a otro el informático desaparezca de la faz de la tierra, se evaporice, y te encuentres con que no tienes acceso a tu propio correo. Hay miles de empresas serias y profesionales que te pueden hacer una web efectiva, sí, te saldrá más caro porque ellos tienen menos margen, ¡tienen que pagar impuestos por todo! tu a cambio obtendrás una garantía de servicio, y en caso de problemas tendrás una factura que podrá demostrar que tu dominio es realmente tuyo.
  • Ejemplo, el informático maltratado: la informática en general está poco valorada en España, cualquiera puede dar golpes en el teclado y llamarse a sí mismo informático. Hay mucha competencia desleal, y eso hace que el que realmente dedica su vida profesional a la informática acabe quemado de oir frases como la de más arriba del amigo del vecino. Si tienes la suerte de contar en tu empresa con un buen informático, aquel que te soluciona los problemas sea a la hora que sea, y que se ha implicado durante años en tu empresa, trátalo bien si tienes que prescindir de él. Es de buena educación, y además ¡tiene acceso a todos tus datos! Aprende a hacer copias de seguridad antes de despedirlo, reúne todos los accesos que vayas a necesitar. Y si no queda otro remedio para reducir plantilla, explícale bien la situación y sobretodo pagale lo que le debas.
  • Ejemplo, el cliente maltratado: tendría que ser parte de la política de seguridad de tu empresa, el garantizar el buen trato con los clientes. En el mercado altamente competitivo en el que nos movemos, cobrar 10 veces más por el mismo producto o servicio deja de ser una máximización de los recursos y pasa a ser tener la cara muy dura. No trates a tu cliente como si fuera tonto, tiene las herramientas necesarias para buscar otra alternativa. Y además ahora tiene el tiempo necesario puesto que el ritmo de trabajo será menor. Lo tiene ahí, a un sólo click. Ofrécele un servicio profesional con un precio ajustado al segmento en el que te quieras posicionar. No compitas en precio con cualquier nueva empresa que surja, no caigas en lo fácil. ¿Cómo vas a explicarle esa factura de 300€ por registrar un dominio?

En general, todas las medidas explicadas se resumen en tratar a la gente como personas, haremos un mundo mejor si prestamos atención a los pequeños detalles.