Lo que te han dicho hasta ahora es que vender en Internet es genial: llegas a todo el mundo, tienes una tienda abierta 24h y que funciona en modo automático generando ingresos pasivos.

Por si fuera poco, al estar en Internet ¡existes! porque todo el mundo sabe que si no estas en Internet no existes.

Sería tan bonito si el mundo fuera como nos venden… pero la realidad es más complicada.

 

Tontería gorda número 1: ser o no ser

Una web no tiene nada que ver con que tu empresa/proyecto/negocio exista o no. Hay negocios que no han tenido web hasta ahora y generan mucho dinero. Hay empresas que tienen una web y sólo les genera gastos o mala imagen, por lo que sería mejor que la cerraran.

Tu existencia no depende de la web sino de lo que haces y de las soluciones que ofreces a tus clientes.

La frase se lleva repitiendo desde los comienzos de Internet como si fuera un mantra, renovándose según las modas:

  • Quien no está en Internet no existe.
  • Quien no genera una comunidad no existe.
  • Quien no está en Facebook no existe.
  • Quien no está en Google no existe.
  • Quien no está en Instagram no existe.
  • Quien no está en Twitter no existe.

 

Tontería gorda número 2: el patio de tu casa

Aunque vendas un artículo digital, el mundo no es tu mercado. Los países están protegiendo su poder creando leyes que limiten la actividad económica que se les escapa. Sólo podrás vender allí donde seas capaz de prestar el servicio y recaudar el dinero. Tu mercado está limitado si:

  • Si sólo vendes en tu país porque no quieres complicarte con envíos internacionales y cálculos de pesos o aduanas.
  • Los portes de tu producto lo hacen inviable en envíos de larga distancia.
  • Si sólo aceptas tarjetas en una moneda o de una zona geográfica.

 

Tontería gorda número 3: el badulaque abierto 24h

La idea detrás del abierto las 24h es que puedes pensar que porque estés más horas abierto, venderás en proporción. Pero no es así. La gente acostumbra a dormir por lo que tu web dejará de tener visitas por la noche (o por el día si tu sector se mueve al contrario).

Los ingresos pasivos no existen.

Es como el espacio en disco ilimitado, las tarifas planas ilimitadas o el Santo Grial.

Vender en Internet exige mucho tiempo y dedicación.

 

Soluciones a las tonterías gordas

Hasta aquí hemos visto la cara B de un negocio en Internet. La parte negativa. Pero no todo es negro. Las mayores fortunas del mundo se están generando en negocios relacionados con Internet y es posible acercarse a la idea que los vendedores de humo publicitan.

  1. Planifica dónde quieres existir para darte a conocer. Puede que te haga falta una web, puede que lo tuyo sea más promocionar tu producto en Facebook, puede que te vaya mejor sólo en Google, etc.
  2. Vende allí donde puedas ofrecer un servicio de calidad. No envíes a países que te puedan crear problemas o aceptes cualquier método de pago como Paypal donde en caso de problemas, estás completamente vendido.
  3. Trabaja duro. Insiste, prueba, experimenta. Si ofreces una solución a buen precio, es cuestión de tiempo que tu cliente te encuentre.

 

Predicando con el ejemplo

No me gustan los blogs donde se dan consejos al aire pero el autor no se moja. La intención del blog en Honesting es ayudar y por eso intento que los artículos sean lo más interesantes posibles. Así que así es como yo lo hago.

 

Solución existencial

La principal presencia de Honesting está en esta misma web. Todos los servicios se ofrecen de forma pública junto a sus precios. No hay otros servicios ocultos o a medida. Total transparencia a través del blog.

Facebook, Twitter, Youtube o Linkedin son un simple altavoz donde publico enlaces hacia este blog. No estoy generando comunidad en estas redes sociales porque no creo que sea el lugar apropiado. Ponen sus normas y acompañan el contenido generado con esfuerzo como puede ser un artículo como este con chorradas variadas o publicidad de otros productos.

Si te interesa el contenido del blog, puedes suscribirte gratuitamente por email o bien con tu lector de RSS favorito.

 

Solución para los pagos

En Honesting sólo puedes pagar de dos formas: tarjeta o pago en cuenta bancaria.

La pasarela de cobros de la tarjeta es bancaria, usa la red más grande de España (Redsys) por lo que el proceso es común a otros bancos y tiendas. Ésto ayuda a que la gente se sienta cómoda pues las pantallas del proceso resultan familiares. Sólo acepto tarjetas que hayan pasado por el proceso de verificación bancario, lo que garantiza que la persona que está haciendo el pago es quien dice ser. Normalmente el banco ha facilitado un código de verificación mediante email o SMS al titular y éste lo pone en la casilla de verficiación. Hay un bajo número de transacciones que son rechazadas ya que el titular no ha activado ésta opción pero se soluciona fácilmente contactando con el banco.

Cualquier tarjeta que esté verificada por el banco puede hacer el pago independiente del país donde se encuentre. Aún así, hay países que el banco puede rechazar o congelar el saldo si lo cree conveniente: Nigeria es el primero que sale en la lista pero también otros africanos.

El pago en cuenta bancaria con ingreso o transferencia facilita el pago a aquellas personas que no terminan de confiar en los procesos completamente en línea. Puedes ir a una oficina de ING y hacer el ingreso en ventanilla o bien realizar una transferencia desde tu entidad.

Es una opción que supone un mayor esfuerzo y control, tanto por parte del cliente que tiene que realizar el pago desplazándose u ordenando la transferencia, como por mi parte que tengo que revisar los movimientos bancarios a diario.

Ambas formas de pago garantizan que puedes contratar un servicio desde cualquier parte del mundo. El pago con tarjeta en tu moneda local se cambia automáticamente por el banco a €. La cuenta acepta transferencias bancarias internacionales y gracias a los últimos cambios en reglamento europeo, hacer una transferencia internacional resulta igual de sencillo y económico que una nacional.

 

Solución al 24h

Los servidores tienen que estar siempre en marcha, esa es la base de un servicio de hosting. Las interrupciones son pocas debido al trabajo diario y a la cantidad de software que utilizo en los servidores para evitar problemas:

  • Un cortafuegos para mantener a los hackers lo más alejados posibles, bloqueo a países conflictivos.
  • CloudLinux para mantener a cada usuario en su espacio con sus recursos disponibles.
  • Kernelcare hace que pueda realizar algunas actualizaciones sin tener que reiniciar el servidor.

El horario telefónico está limitado a por la mañana de 9h a 14h pero puedes contactar las 24h mediante email o el servicio de consultas de la zona de usuario. Todos los servidores se monitorizan constantemente y en caso de algún problema, saltan las alarmas para solucionarlo cuanto antes.

 

Conclusión

Un negocio en Internet es exactamente lo mismo que un negocio normal. Mientras más tiempo y dinero inviertes más beneficio puedes obtener.  Define ¿qué ofreces? ¿a quién? y ¿cómo? y sólo te faltará poner en marcha una web para empezar a recoger tus frutos.