Seguramente esta pregunta ya se ha contestado en varias ocasiones de forma indirecta en el blog, pero quiero hacer una entrada únicamente para tratar de explicarlo con varios ejemplos ya que sigue generando dudas.

Un dominio es una palabra seguida de un punto y una extensión, que te lleva a un servidor en Internet. Una extensión es una abreviatura que facilita la identificación del dominio. Por ejemplo, honesting.es indica que poniendo esa dirección en tu navegador, entrarás a la web de Honesting con contenido en español.

El hosting es como se llama al espacio físico donde se guardan ficheros en un servidor. Un hosting puede contener una página web, emails, aplicaciones, etc.

La causa de los malentendidos

Tanto el dominio como un hosting, son servicios ofrecidos por proveedores de Internet, aunque se comercialicen como productos paquetizados en forma de packs o planes.

Cuando compras un dominio o un plan de hosting, sólo estás alquilando su uso por el tiempo que dure el contrato. No es posible comprarlo para siempre.

Es una de esas cosas que el dinero no puede comprar.

Sí puedes contratarlo por varios años de antelación (hasta 10) para evitar pérdidas del mismo. 

Principales usos de un dominio

  • Para identificar una página web o marca del resto.
  • Facilita la memorización.
  • Indica al visitante el contenido que se va a encontrar con antelación: si es un dominio .es seguramente tenga contenido escrito en español; si es un .tienda venderá algún producto; si es un .abogado será de un profesional del sector.
  • Para proteger una marca o nombre de proyecto frente a la competencia.
  • Para posicionar una palabra o producto.
  • Para conseguir visitas con posibles errores tipográficos.
  • Para diferenciar el contenido de la web según idiomas o zonas geográficas.

Principales usos de un plan de hosting

  • Alojar una página web o aplicación.
  • Crear cuentas de email personalizadas.
  • Alojar emails.
  • Compartir emails o calendarios entre varias personas.
  • Realizar copias de seguridad de ficheros locales.
  • Ejecutar aplicaciones de monitorización que necesiten estar disponibles las 24h del día.
  • Recopilar datos o procesar consultas en bases de datos.

Si todavía tienes alguna duda, puedes dejarlo en los comentarios.