Tengo un blog donde publico contenido en forma de artículos y me gustaría añadir fotografías de forma legal y que no estén muy vistas ¿dónde podría descargarme imágenes para mi web?

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La respuesta más obvia para muchos suele ser ir al buscador de imágenes de Google y buscar sobre el tema que nos interese. Si tenemos una web que hable de coches por ejemplo, buscaremos coches y este será el resultado:

 

Luego podremos ir definiendo más la búsqueda hasta encontrar la imagen que nos gusta. El problema que surge con esta forma de buscar imágenes para tu web, es que casi con toda seguridad, estarás infringiendo la propiedad intelectual de varias partes: la marca del coche, el diseño del mismo, los derechos del fotógrafo e incluso puede que los derechos de publicación de la web.

Por otro lado, también estás perdiendo la oportunidad de añadir un contenido único a tu web, que no tengan las webs más populares de tu sector ¿qué tal quedaría si tuvieras una foto de una parte concreta del coche que te interesa más? ¿y si fuera de un color poco común del mismo? Para dar solución a este problema que se inicia con los primeros medios digitales, surgen los bancos de imágenes.

 

¿Qué es un banco de imágenes?

El primer banco de imágenes digitales fue fundado por un tal Bill que seguro que te suena cuando te diga su apellido: Gates. Sí, Bill Gates, el hombre más rico del mundo creó en 1989 una empresa que se dedicaba a comprar fotografías y organizarlas en un revolucionario soporte físico revolucionario y muy del futuro ¡el CD! las agencias de publicidad o medios que querían usar imágenes en sus publicaciones, compraban los carísimos CDs y podían usar sus fotografías.

La versión moderna de un banco de imágenes llegó de casualidad años más tarde junto con Internet. En el 2000 un fotógrafo llamado Bruce Livingstone subió su archivo fotográfico online a su página web iStockphoto. Vendía cada descarga de una fotografía por unos pocos céntimos. El negocio despegó y hoy se ha integrado en Getty images, uno de los mayores banco de imágenes del mundo. Si miras los créditos de cualquier fotografía en cualquier medio posiblemente sea de Getty (sobretodo las fotografías de carácter histórico).

Desde entonces, han surgido infinidad de bancos de imágenes con diferentes propuestas en cuanto a licencias de uso, calidad de las mismas, algunas añaden vídeos, música y cualquier otro tipo de fichero digital. Shutterstock es uno de los más grandes del mundo. Casi todas tienen en común:

  • Un precio por descarga medio por fotografía de 10€.
  • Planes mensuales de 150-500€ con un límite de descargas que pueden llegar a bajar el precio por unidad hasta 2-3€.
  • Muchas opciones en cuanto a las licencias de uso: uso comercial pero no publicitario, contenido editorial, portadas para libros, etc.

 

¿Utilizar imágenes de stock? El guapo, el negro, la asiática, la rubia y la morena.

Si la duda es entre imágenes de stock o bajadas de alguna otra parte, mejor de stock. Si necesitas imágenes casi a diario también te resulta más económico y práctico contratar un plan de descargas.

Sin embargo, evita utilizar imágenes de stock en secciones clave de tu página web y pon en su lugar imágenes reales de tus servicios o instalaciones.

  • Si ofreces un servicio, haz una foto de cómo es el proceso.
  • Si tienes unas oficinas modernas y vistosas ¡hazles una foto! incluso si trabajas en un almacén puedes hacer una foto de un detalle concreto, un utensilio de trabajo o algo relacionado con tu profesión.
  • ¿Trabajas sólo? ¡hazte una foto! ¿tienes un equipo? ¡hazles una foto! seguro que al principio no quieren pero luego estarán orgullosos de salir en la página web.

 

El miedo a mostrar demasiado

A menudo me encuentro con propietarios de negocios que prefieren tirar de imágenes de stock a poner algo más real. Su argumento es que la competencia podría aprovechar la información de las fotos en su contra; que se podrían desvelar procesos productivos importantes o secretos de empresa. Si hablas con un fotógrafo profesional seguro que sabe cómo hacer que quedes bien y que lo que no te interese quede desenfocado dándole incluso un toque más actual.

Puedes mostrar cómo es tu empresa sin tener que mostrar los aspectos clave. De lo que se trata es de ser lo más transparente posible de cara al visitante de tu web.