En los primeros años de Internet, cuando las webs se hacían sólo en formato HTML, el diseño estaba unido con el contenido. Todo era lo mismo.

Cuando el lenguaje y el medio fue evolucionando se empezó a separar, de forma que se pudiera cambiar el diseño o estructura de una web, sin que esto afectara al contenido y hubiera que hacer todo de nuevo.

Hoy en día, existen miles de gestores de contenidos. Son sistemas predefinidos, es decir, programados y listos para usar, que separan el contenido que puedas añadir en una web, texto, fotos, vídeos, etc. del diseño que elijas. Para ello, utilizan sistemas de plantillas; imagina que son trajes que puedes elegir ponerte una temporada y una vez te has cansado cambiarlo por otro.

El contenido sigue siguiendo el mismo, y la estructura en muchos casos también.

Es un gran adelanto para el propietario de un negocio en Internet, pues puede centrarse en el contenido, bien sea este texto, artículos técnicos o artículos en una tienda.

Los gestores de contenidos son un gran aliado de los profesionales dedicados al desarrollo de páginas web, pues pueden delegar en el cliente parte del trabajo de actualización de la web.

Además, es un incentivo para los propietarios ya que pueden cambiar cualquier cosa de su web en el momento, más rápido y sencillo. Mayor implicación del propietario en mantener su propia web suele ser sinónimo de un negocio mejor llevado en Internet.

Usar un gestor de contenido tiene también algunos inconvenientes, el principal es que precisa de un mantenimiento constante. Al ser sistemas de código libre, muy usados y gratuitos en su mayoría, hay mucha gente interesada en encontrar fallos en la programación y aprovecharlos para sus propios fines; hackeos, cambios de portadas o envío de spam.

Aún así, en la mayoría de los casos, utilizar un gestor de contenido es una buena opción para un negocio en Internet.

En Honesting estamos utilizamos WordPress, es el más utilizado y conocido, incluye numerosas opciones de configuración.

Hay muchos gestores más, muchos especializados en un sector o funcionalidad en concreto. Te permiten tener una tienda en poco tiempo, una red social, un entorno colaborativo, etc.